Una mirada a la “independencia” de Ferrari

El fenómeno del gatopardo nació gracias a una novela italiana de los años cincuenta que también fue llevada al cine y se puede resumir de la siguiente manera: «Si queremos que todo siga como está, necesitamos que todo cambie». Y eso es lo que sucedió entre Ferrari, FIAT y su dueño mayoritario: La familia Agnelli con John Elkann Agnelli como presidente.

Puede que el tema del accionariado de los equipos se vea alejado de las cuestiones deportivas que tanto nos interesan, pero cuando queremos explicarnos el porque se toma una decisión y no otra es más que conveniente conocer quienes son los que deciden en cada escudería.

Un poco de historia

512 RACE

El Ferrari 512 M, la apuesta del cavallino contra Porsche

En los años 60 lo que hoy se conoce como el Campeonato Mundial de Resistencia (WEC) era el Campeonato Mundial de Marcas y compartía fama y adeptos con la Fórmula 1. Los principales fabricantes del mundo competían y Ferrari dominaba hasta la llegada de Ford primero y Porsche después. Mientras Ferrari prevalecía sus ventas en los Estados Unidos florecían (de ahí sus modelos California y América) pero no era muy rentable y la caída en ventas hirió más a la marca.

 

512 MOTOR

El motor del 512, cuyo sonido todavía se recuerda

Para Enzo Ferrari el superar a Porsche se convirtió en el gran objetivo de la casa pero había un impedimento para poder diseñar y construir un coche exitoso y así competir mano a mano con los alemanes: Los recursos económicos. Ferrari era una empresa mediana e independiente al que el esfuerzo le quedaba grande: Poseía las instalaciones y el equipo humano, pero no el dinero para ampliarse y crear el nuevo coche.

Tras un fracasado intento de inversión por parte de Ford, fue la familia Agnelli quien se acercó a Don Enzo e invirtió en una marca que si bien no le daba rentabilidad sí le aportaba imagen y así nació la alianza FIAT Ferrari, que en un principio fue del 10%, luego el 50 y llegó al 90% con el 10% restante en manos de la familia Ferrari a través de Piero Ferrari, hijo superviviente del Commendattore.

Vientos de Cambio

FCATodo se mantuvo mientras Luca Cordero de Montezemolo presidió a la Scudería, pero en FIAT soplaban vientos de cambio de la mano de John Elkann, el nuevo jefe de la familia nieto del mítico Gianni, y su deseo de asociarse con la estadounidense Chrysler (que antes había sido propiedad de Mercedes creando la Daimler Chrysler que duró hasta 2007) creando FCA y permitiéndole a FIAT aumentar su participación en el enorme mercado americano y como en toda empresa de envergadura las acciones del nuevo grupo, y sus sociedades controladas, deberían cotizar en la bolsa de Nueva York. de Montezemolo tenía otras ideas: Quería que las acciones de Ferrari se cotizasen en los crecientes mercados de oriente, más precisamente en Singapur, el mismo lugar donde Bernie Ecclestone quería colocar sus acciones de la Formula 1.

A esa diferencia de pareceres se le sumó el desembarco de ejecutivos de la tabacalera Phillip Morris, curiosamente el principal sponsor de Ferrari, con Sergio Marchionne a la cabeza, en el consejo de administración de la nueva FIAT Chrysler, Luca entró en desgracia con la familia tras la muerte de Gianni Agnelli y fue removido como presidente de dicho consejo primero y de la presidencia de Ferrari después junto a sus hombres más allegados, entre ellos Stefano Domenicali. La sangría llegó hasta el piloto número uno de la Scudería: Fernando Alonso.

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Luca Cordero di Montezemolo «L’Avvocato»

Ferrari durante años había sido una empresa deficitaria y eso explica el que FIAT haya llegado a poseer el 90% de la misma, pero a finales de los años 90 hubo una revolución de la mano de Luca Cordero: Los modelos de calle eran prestigiosos pero difíciles de conducir, hubo una modernización y los deportivos incluyeron y mejoraron los dispositivos que sus competidores ostentaban: Ayudas a la conducción, cajas de cambio semiautomáticas con levas en el volante y otros adelantos que junto con nuevos diseños y los triunfos de Michael Schumacher en pista catapultaron las ventas y las ganancias de la marca italiana. La niña que antes necesitaba ayudas ya caminaba como una reina en el mercado de los deportivos de alta gama. Tanto había crecido que una de las últimas medidas de Cordero fue la de aumentar los precios y disminuir la cantidad de unidades fabricadas para que la marca no perdiese su halo de exclusividad.

Bienvenidos a Wall Street

Y así llego la decisión de FCA de hacer flotar las acciones en Nueva York y hacer de Ferrari una empresa independiente ¿Pero cuan independiente? ¿Dejaría la Familia Agnelli de percibir los dividendos provenientes del Cavallino Rampante? No.

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Piero Ferrari, hijo superviviente de il Commendatore

Como mencionábamos antes, Piero Ferrari posee un 10% de las acciones y el resto era de FCA, entonces la estrategia para hacer a Ferrari independiente y ganar dinero en el camino se hizo de esta manera: Primero fue crear una empresa holandesa que gobernase a Ferrari y a la vez pudiese entrar en las bolsas estadounidenses, así nació Ferrari NV, algo muy similar a lo que hizo FCA con anterioridad al crear la también holandesa Fiat Chrysler Automobiles NV (conocida con las siglas FCAU en el New York Stock Exchange, NYSE). Luego se hizo entrar a Ferrari en dicho parqué con las siglas RACE (carrera en inglés) y dejando flotar al 10% de la nueva sociedad.

John Elkann y Sergio Marchionne en la Bolsa de Nueva York

John Elkann y Sergio Marchionne en la Bolsa

Ahora bien, Piero mantuvo su 10%, otro 10% se hizo disponible a inversores independientes y quedaba entonces un 80% con el que la familia Agnelli hizo una jugada maestra: FCA entregó a sus accionistas acciones de Ferrari en función de su participación en FCA. Pero ¿Recuerdan quien es el accionista mayoritario de FCA? Lo mencioné en el primer párrafo: La familia Agnelli con John Elkann a la cabeza a través de su sociedad EXOR spa. O sea: Repartieron proporcionalmente siendo ellos quienes recibirían la parte del león y esa mayoría que antes era del 80% pasó a ser del 23,50 manteniendo la mayoría de acciones, y los votos, de los coches rojos.

Resumiendo

Una sociedad para reunirlos a todos

Una sociedad para reunirlos a todos

EXOR spa posee el 29,16% de FCA (pero con el 44,27% de los votos) y el mencionado 23,50% (reservándose el 33,40 de los votos) de Ferrari, lo que garantiza el gobernar a ambas, por otro lado es presidido por John Elkann y Sergio Marchionne es el vicepresidente. Y para terminar, el accionista mayoritario de EXOR es la Giovanni Agnelli e C. S.a.p.az, el fondo de la familia Agnelli también presidido por John Elkann con un 51,87%, mayoría absoluta.

Como dije al principio, en Ferrari todo cambió para que nada cambiase.

Alejandro Fernández (@soindieithurts)

Con la colaboración de Raimon Durán (@raimonduran)


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