Introducción
Audi no ha llegado a la Fórmula 1 para ser un actor secundario. En un evento reciente, la marca alemana reveló su livery conceptual para 2026 y, al mismo tiempo, soltó una de las frases más potentes de la temporada: “Queremos a Max Verstappen”. La declaración, realizada por Jonathan Wheatley, director del proyecto Audi F1, resonó en todo el mundo del motor.
El mensaje es claro: Audi quiere ganar. Y para hacerlo, no oculta su deseo de sumar al tricampeón neerlandés en un futuro.
Audi apunta alto con su llegada a la Fórmula 1
La frase que desató el revuelo en el paddock
Durante la presentación oficial de su identidad para F1, Jonathan Wheatley fue directo:
«Sí, quiero que Max Verstappen conduzca uno de nuestros coches.»
La contundencia de la declaración no dejó lugar a interpretaciones. Audi no solo quiere construir un coche competitivo: quiere atraer al mejor piloto de la actualidad.
Una relación personal que podría ser clave
Wheatley no es ajeno al universo Verstappen. Durante años, trabajó en Red Bull como director deportivo, acompañando al neerlandés en su ascenso. La relación con Max, su padre Jos y su círculo de confianza se ha mantenido sólida.
Esa conexión podría jugar un papel en el futuro, aunque Audi insiste en que todo debe darse de manera natural y con un proyecto sólido como base.
Audi quiere construir un proyecto ganador desde cero
Un ingreso ambicioso y estructurado
La llegada de Audi en 2026 implica asumir la estructura de Sauber, desarrollar su propio motor y preparar un coche que pueda competir en la nueva era técnica. Wheatley ha subrayado que quieren hacer las cosas “paso a paso, pero con ambición”.
Su prioridad a corto plazo es clara:
- Consolidar el equipo técnico
- Desarrollar un motor competitivo
- Fortalecer la infraestructura en pista y fábrica
Solo cuando esos pilares estén firmes, Audi se planteará fichajes de alto calibre.
Verstappen como pieza maestra del proyecto
Si Audi quiere convertirse en un aspirante serio al campeonato, necesita un piloto de primer nivel. Y aunque Wheatley admite que Verstappen no es una opción inmediata, sí lo considera el objetivo ideal para cuando el equipo esté listo para luchar adelante.
Max Verstappen: el piloto más codiciado de la F1
El valor deportivo del tricampeón
Max Verstappen es, actualmente, la referencia de la Fórmula 1. Su capacidad de adaptación, agresividad controlada y regularidad lo posicionan como el piloto más completo de la parrilla.
Cualquier equipo aspirante al éxito quiere al neerlandés, y Audi no oculta que él es su primera opción.
Obstáculos reales para su fichaje
Aunque el deseo existe, hay factores que complican el movimiento:
- Contrato vigente con Red Bull
- Necesidad de un coche ganador
- Estabilidad deportiva del equipo actual
- Demostración de rendimiento por parte de Audi
Audi lo sabe: para atraer a Verstappen, primero deben demostrar competitividad.
Señales en el entorno: movimientos que llaman la atención
En las últimas semanas, uno de los mecánicos cercanos a Verstappen se unió al proyecto Audi F1. No es una prueba definitiva de nada, pero sí un movimiento llamativo dentro del paddock.
Sumado a ello, Audi ha incorporado perfiles técnicos muy reputados, enviando un mensaje claro: están construyendo un entorno capaz de atraer talento de élite.
La competencia también quiere a Verstappen
Un piloto en el radar de varias escuderías
Audi no está sola. Mercedes, Aston Martin y otros equipos han mostrado interés en Verstappen en distintos momentos. Eso significa que, si el neerlandés decidiera escuchar propuestas, habría una puja intensa por sus servicios.
Para Audi, esto implica una carrera paralela:
demostrar que su proyecto es más atractivo que el de otras estructuras históricas.
Conclusión: una declaración que marca el camino de Audi
La frase de Wheatley no fue un simple titular: fue una declaración estratégica. Audi quiere llegar a la Fórmula 1 con la ambición de un campeón. Y al expresar públicamente que desean a Verstappen, envían un mensaje claro al paddock, a los aficionados y a la industria:
Audi no viene a participar. Audi viene a competir.
El tiempo mostrará si esa ambición se transforma en una oportunidad real. Pero lo que sí está claro es que la marca alemana ha comenzado a construir —con pasos calculados— un camino que podría llevarla a pelear con los grandes de la F1.




