
En un giro dramático digno de un guión cinematográfico, McLaren ha sido protagonista de una de las noticias más impactantes de esta temporada de Fórmula 1: sus dos pilotos, Lando Norris y Oscar Piastri, han sido descalificados del Gran Premio de Las Vegas tras una inspección técnica post-carrera que detectó un desgaste excesivo en las planchas (skid blocks) de sus monoplazas. El veredicto, confirmado por los comisarios de la FIA, no solo elimina los puntos obtenidos en la pista, sino que vuelve a encender por completo la lucha por el título.
El fallo técnico: qué ocurrió y por qué sancionaron a McLaren
Tras la bandera a cuadros en Las Vegas, los técnicos de la FIA llevaron a cabo los controles habituales. Fue entonces cuando detectaron que ambas unidades del McLaren MCL39 —los de Norris y Piastri— presentaban un desgaste en las planchas bajo el fondo por debajo del mínimo legal: menos de 9 mm, cuando el reglamento técnico exige que la medida no caiga por debajo de ese umbral.
Los comisarios procedieron a re-medir los componentes ante representantes de McLaren, y confirmaron lo que los técnicos ya habían observado: la infracción era real.
McLaren presentó argumentos para intentar exonerarse o mitigar la sanción. Alegó que hubo «porpoising inesperado» durante el fin de semana —ese bote vertical que puede generar cargas extra sobre el fondo del coche—, así como una jornada de entrenamientos limitada por el mal tiempo, lo que redujo su margen para probar diferentes configuraciones.
Sin embargo, los comisarios no consideraron estas razones suficientes para imponer una pena distinta a la descalificación, explicando que, aunque la infracción no parece que fuera intencional según la FIA, las normas no dejan margen para otros castigos en este caso.
Consecuencias deportivas: Verstappen entra con fuerza en la conversación
El impacto deportivo es inmediato e inmenso. Inicialmente, Norris había cruzado la línea de meta en segundo lugar, y Piastri en cuarto, unas posiciones muy valiosas en la lucha por el título.
Pero con la descalificación de ambos, esos puntos se anulan por completo. El ganador real del Gran Premio se mantiene como Max Verstappen, que deja atrás el Strip de Las Vegas con un impulso enorme en su campaña.
Tras este revés, los puestos en el podio se reordenan: George Russell asciende a segundo y Kimi Antonelli completa el podio.
En el campeonato, la descalificación deja el panorama más apretado que nunca. Norris sigue al frente con 390 puntos, pero tanto Piastri como Verstappen ahora están empatados a 366 puntos.
Con solo dos carreras por delante —el GP de Qatar (incluyendo una sprint) y la gran final en Abu Dhabi— quedan 58 puntos en juego, lo que convierte el cierre de temporada en una auténtica batalla de nervios.
Reacciones: decepción, disculpas y tensión
Desde McLaren, el golpe ha sido duro. En un comunicado, el equipo pidió disculpas a Norris, Piastri, a sus patrocinadores y aficionados, reconociendo el error en un momento crítico del campeonato.
Para Norris, la frustración es doble. No solo lo que se consiguió en la pista se esfuma, sino que también ve cómo su ventaja —que prometía ser cómoda— se reduce drásticamente: “Es frustrante perder tantos puntos, especialmente ahora. No podemos cambiar lo que ha pasado, así que debemos concentrarnos en Qatar y darlo todo”, declaró después del veredicto.
Desde el punto de vista de la FIA, aunque reconocen las explicaciones de McLaren —porpoising, falta de tiempo en entrenamientos—, recalcan que las reglas son claras y que la descalificación es la única sanción posible en este tipo de infracción.
Valoración : un golpe mayúsculo, pero no definitivo
McLaren ha cometido un error técnico costoso, sin duda, pero no ha sido una transgresión deliberada (según la FIA). Se han expuesto al límite legal: buscar rendimiento significa llevar el coche lo más bajo posible para ganar downforce, pero esto siempre conlleva riesgos, especialmente en pistas exigentes como Las Vegas, donde las cargas aerodinámicas y el porpoising pueden golpear fuerte.
Si bien la descalificación es un golpe duro, no es el fin del mundo para McLaren. Norris sigue líder, Piastri sigue en la pelea y Verstappen no tiene ventaja para respirar tranquilo. Quedan dos fines de semana por delante donde cada punto contará, y ahora más que nunca cada decisión técnica, estratégica o de pilotaje puede decantar el título hacia cualquier lado.
Además, hay una lección para el equipo: la rigurosidad técnica no es negociable, y estos fallos, aunque parezcan mínimos (menos de un milímetro en las planchas), pueden tener consecuencias colosales. No es solo la velocidad en pista, sino el cumplimiento normativo lo que define campeones y fracasa opciones.
Lo que viene: un final de temporada con guion de épica
Los próximos Grandes Premios adquieren ahora una dimensión dramática extraordinaria. Con el Mundial más igualado, cada sesión, cada vuelta y cada adelantamiento tendrá un peso diferente. McLaren deberá recomponerse rápidamente, corregir lo que ha fallado y mantener la cabeza fría bajo presión.
Para Verstappen, esta es una segunda oportunidad en bandeja de plata: recuperar terreno tan tarde en la temporada no es fácil, pero el impulso psicológico es fuerte. Para Piastri, el empate es un revulsivo; para Norris, la ventaja se convierte en un triunfo aún más difícil de asegurar.
Los aficionados estamos ante un final de curso que promete tensión máxima. En mi opinión profesional, esta descalificación no solo reaviva el Mundial, sino que lo sitúa a un nivel de imprevisibilidad que rara vez vemos. McLaren, Red Bull, Norris, Piastri y Verstappen… todos protagonistas en un pulso que se decidirá bajo una fuerte presión.




